domingo, mayo 21, 2006

Faith No More: "Angel Dust"


La banda estaba en su momento de gloria. Su anterior álbum, “The Real Thing” les había dado muchísima popularidad, especialmente a raíz del éxito del tema “Epic” y su continua emisión en la MTV. Lo más fácil hubiese sido continuar por esa senda de cierta comercialidad, comercialidad con matices, ya que “The Real Thing” contenía trallazos como “Surprise, you’re dead”, “The zombie eaters”, la marcianada (nunca mejor dicho) instrumental “Woodpecker From Mars”, o la fabulosa versión de “War Pigs” de Black Sabbath. En cualquier caso, la banda más heterogénea del panorama alternativo de principios de los 90 (con permiso de Jane’s Addiction), no la formaban unos tipos que se conformasen fácilmente ni que se adaptasen a las exigencias del mercado. Otras formaciones suelen tener problemas para encontrar a un batería, a un bajista, a un teclista… pero ellos no. Ellos eran tan especiales que cuando se unieron lo tenían todo: buenos músicos, grandes ideas, un sonido único... Es decir: todo... menos cantante. En sus primeros discos (“We Care A Lot”, “Introduce Yourself”) lo intentaron con Chuck Moseley, pero al parecer el individuo era demasiado excéntrico incluso para ellos y le invitaron a irse “amablemente” a las primeras de cambio. A partir de ahí, la llegada del controvertido Mike Patton, quien se hizo con el mando. Y el choque de personalidades alcanzó su máxima dimensión. En Faith No More cada miembro era un rosario de influencias múltiples, cada cual más distinto al resto, lo cual daba lugar a no pocas broncas en el seno del grupo, como es de imaginar. Estaba el guitarrista heavy y garrulo (Jim Martin), el teclista “popero” (Roddy Bottum), el batería con pelos a lo rasta (Mike Bordin), el bajista devoto del death metal (Billy Gould)… en fin, ¿qué podía salir de ahí? Pues sin duda: algo milagroso. Y así fue. Después del referido éxito del magnífico “The Real Thing”, echaron el resto a la hora de crear su obra cumbre: el majestuoso “Angel Dust”. Un disco que tiene que ser escuchado (varias veces) para ser creído. En él podemos hallar desde los temas más atmosféricos y de reminiscencias pop, como “RV” o “Midlife crisis”, hasta los desvaríos más ruidosos e indigestos, como “Malpractice” o “Jizzlobber”. Los omnipresentes teclados de Bottum, junto a una base de funk-metal absolutamente demoledora, gracias a la impecable sección rítmica de Gould y Bordin, sumando a todo ello los aullidos de Patton, un vocalista con una gama de registros vocales ciertamente admirable, conformaban ese conjunto de temas tan distintos entre sí, pero a la vez unidos por un extraño nexo, que sólo se podía entender y asimilar si eras un auténtico fan de la banda. Y es que en este trabajo todo rezuma perfección. Aparte de las canciones mencionadas, maravillas como “Everything’s ruined”, “Crack Hitler” o la cáustica “Caffeine”. Temas que casi se convierten en “suites sinfónicas", por su amplísima variedad de atmósferas y de ritmos cambiantes. El buen gusto incluso se hace presente en el broche de oro que cierra el álbum, una ácida e impecable versión del tema central de la banda sonora de “Midnight Cowboy” compuesto por John Barry.
Hay discos que resulta imposible escuchar sin sustraerte al tiempo en el que fueron concebidos. Pero otros resultan tan atemporales y llenos de singularidad, que jamás llegan a perder su frescura, ni su increíble riqueza de matices. Éste es uno de esos casos. A partir de este álbum, la carrera de la banda empezó su declive, paralelamente a la marcha de Jim Martin, con trabajos menos conseguidos, como “King For A Day, Fool For a Lifetime” o “Album Of The Year”, que aunque contenían muy buenas canciones, no llegaron en ningún caso a hacerle sombra a este “Angel Dust”, magna obra del rock de los años 90, por obra y gracia de Faith No More, los individuos que no se cortaban un pelo a la hora de interpretar en directo versiones de Madonna o los Commodores. Ellos estaban muy por encima de etiquetas y “Angel Dust” es la perfecta muestra de ello. Uno de esos álbumes difícilmente digeribles en las primeras escuchas, pero que a la larga se convierten en los más apreciados por el paladar más exigente.

5 Comments:

At 2:52 a. m., Anonymous Panadero said...

Yo también disfruto mucho el Angel Dust.
¿Y qué me decís de Mr Bungle?

Saludos desde Vallekas.

 
At 2:04 p. m., Blogger Náufrago said...

Ante todo, muchas gracias por tu comentario, Panadero. Sobre Mr. Bungle, pues el primer disco lo gasté en su día, de tanto oírlo. Me parece acojonante. Luego no les seguí demasiado la pista, creo que sacaron dos más. Pero los temas que escuché no me seducían tanto. Me daba la sensación de que a Mike Patton se le iba "demasiado" la pinza. Aún así, ya digo, el primero que da nombre a la banda me parece de un nivel muy similar a las grandes obras de Faith No More. Saludos.

 
At 8:14 p. m., Anonymous Anónimo said...

Nada q decir, totalmente d acuerdo, el Angel Dust es lejos el mejor disco de FNM.
Si no como 14 años después de que salio al mundo todavía se discute sobre el.
A mi parecer las mejores,
Caffeine, Mid Life crisis, RV, Everything Ruined, Jizzlober, Smaller and Smaller, Land of S.
Te envío la url de mi blog, lo estoy haciendo de a poco.
http://faithnomorechile.blogspot.com/

 
At 3:37 a. m., Anonymous Just a men said...

A mi parecer, "King For A Day, Fool For a Lifetime" es uno de los más grandes discos rockeros de la década de los '90. Sin desmerecer el Angel Dust, creo que "King for a day" es una perfecta síntesis de la diversidad que presenta FNM. Hay que advertir, de cualquier forma, que estamos hablando de la supremacía de Jim Martin o la de Mike Patton. Hablando de Patton, quisiera comentarte que la pinza no se le va a Patton en Mr. Bungle, sino al sr. John Zorn, artífice también de Niked City, proyecto muy similar, pero anterior. Los dos discos de Bungle que siguieron al homónimo fueron "Disco Volante" y "California"

 
At 8:48 a. m., Blogger Náufrago said...

Hola, Just a Man:

Bien, lo que está claro es que después de un discazo como "Angel Dust" era realmente difícil que lo que viniese fuese a colmar todas las expectativas. Lo tenían chungo. El "King For a Day..." para mi gusto tiene auténticos trallazos en la línea de lo mejor de la banda, pero para mi gusto también tiene algún tema de relleno, cosa que no sucedía en el "Angel..." que me parece magistral todo él, de principio a fin. En cualquier caso, estamos de acuerdo en que no es para nada un mal disco. Eso nunca me atrevería a decirlo. Me gusta más que el "Introduce Yourself" o el "Album of the Year", sin ir más lejos.

Por otro lado, con respecto a Patton, cuando digo que con los Bungle se le va más la pinza, me refiero a que es un proyecto que le permite más libertad y en el que puede explayarse de otro modo, sin las cortapisas de los otros miembros de la banda. No es lo mismo llevar el 50% del peso de la banda (o más) a llevar sólo el 25%, por hablar en términos numéricos.

Saludos.

 

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