domingo, agosto 19, 2007

Un sueño a traición


Esta noche, como otras veces a cualquier hora, tu cara (ya borrosa), se ha vuelto a adueñar de mis oscuridades. Me pregunto cómo puede ser tan cierta una silueta difusa. Como siempre, cuando más lejos (y a salvo) me sentía de ti, reclamas tu lugar en forma de vacío ardiente en mi pecho. Eres esa corriente que me atraviesa sin avisar y me deja desarmado, haciéndome odiar una vez más mi vulnerabilidad. Tu olor, que estaba convencido de haber conseguido olvidar, me ha estado acompañando todo el día. Tu olor, que no me dejaba respirar. Tu voz, mi silencio. Tu piel, mi desierto. No te imagino en este momento, pero te llevo con esa presencia desdibujada tatuada en la superficie de mi alma, como una herida sin cicatrizar y que tan sólo duele cuando algo me hace acordarme de que existe. Cuando creo haberme deshecho de ti y de lo que representas, me sorprendes una noche cualquiera. Un lago ignorado de aguas negras. Un refugio hecho de dolor. Una espera sin final, que no recuerdo cuándo empezó. Sé que dentro de unas horas volverás a abandonarme para siempre, como tantas veces. Y sé que, como siempre, volveré a creerme que es cierto. Hasta que me vuelvas a sorprender y lo que nunca fuiste me devore hasta acabarme, en algún sueño intranquilo de la madrugada, o en mitad de la tarde.

4 Comments:

At 11:29 a. m., Anonymous Anónimo said...

la fragilidad y constancia del sueño, de uno mismo. La nuca, la espalda, los trazos de una silueta que nos asalta a traición y se pega a la piel con la certeza de nuestra propia sombra. Y la niebla que no nos deja ver. Y la espiral del tiempo que nos atrapa.

 
At 1:12 p. m., Blogger Tyla said...

Pues sí.

 
At 1:45 p. m., Blogger agnes said...

hay cosas de las que no logras desprenderte... por mucho que quieras y por mucho daño que te hagan.
:(

 
At 2:27 a. m., Anonymous Bloodymara said...

"No quiero atarme, por eso te dejo la cuerda larga. Una cuerda que va de tu cabeza a mi mano como los titeres. Cuando noto que se tensa porque quieres alejarte, aun mas de lo que yo me alejo y por tu propio paso, entonces recogo con ganas y te busco los ojos y procuro ser muy perro, para que nunca te vayas del todo" como odio y quiero al dueño de este estribillo que incluso cuando soy mas fuerte, viene a zarandearme.
En esta noche de naufragio tus palabras me lo recuerdan con mi propia voz "Y sé que, como siempre, volveré a creerme que es cierto. Hasta que me vuelva a sorprender y lo que nunca fue me devore hasta acabarme, en algún sueño intranquilo de la madrugada, o en mitad de la tarde".

Mmm, deseo que llegue el dia en que tanto tira y afloja acabe por tensar tanto la cuerda que le de en la cara por seguir tirando.

Te envio una sonrisa esclava de nuestras respectivas "musas-araña", en una de estas noches en las que leerte es delicioso...
(escuchando "disarm" de los Smashing)

un abrazo cómplice, Naufrago!!

 

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