viernes, mayo 25, 2007

Te arranco mis ojos


Mirar alrededor. Sentir tirantes las raíces metálicas de mi alma, enfurecidas, ancladas al fondo de este abismo. Meter la mano en el bolsillo y sacar una huella del pasado arrugada y sucia. Nuestra huella imborrable. Transfigurada en un recuerdo tibio, sin forma, como esta desesperación, que a veces me recuerda a un grito silencioso y otras veces se arrastra en círculos en torno a mi impotencia. Esta noche, cuando me embargue la tristeza al ver que ya no brillas igual, me inventaré otro nombre para ti y otra historia para nosotros. Y cuando me hables, tendrás otra voz, que tendré que aprender a añorar. Acariciar ese silencio que precederá a la tormenta. Escalofrío cuando me mires. Cuántas veces te he querido imaginar, en lugar de acariciarte. Ahora prefiero no quedarme a esperarte estando a tu lado. Te arranco mis ojos. No saber lo que aguarda y luego querer morir por haberlo sabido. Mirar alrededor y dejar que la mentira de una noche vulgar me engañe de nuevo. Como todas las que no he sabido olvidar. Mirar alrededor. Y sólo ver hacia atrás.

7 Comments:

At 1:23 p. m., Anonymous Bloodymara said...

"Mirar alrededor y solo ver hacia atras" mmm... sip.
Es como estar varado frente a un espejo concavo.
Para mi no sólo es ver el pasado sino deformarlo de manera consciente y aunque se que no puedo avanzar sigo pegándome, una y otra vez, con la frente en el espejo. Uno de los dos tiene que romperse... y sino al reflejo le arranco mis ojos, para que deje de mirarme, para dejar de verme rodeada de ese pasado sobre el que tengo que pasar...
En siete dias voy a estar en esa situación y tengo que echarle valor, retroceder un poco siii, pero para coger carrerilla y derribarlo...
Adoro tus textos, despiertan mis propios fantasmas aunque comparta los tuyos, ;)

 
At 1:38 p. m., Blogger Náufrago said...

Gracias. :)

Yo creo que cuando llegamos a alguna encrucijada, lo que nos nubla la vista es la sensación de trascendencia, de momento fundamental. Al final, muy pocos suelen serlo. Tampoco es aquello de "nunca pasa nada", pero en el fondo, algo de eso hay. Así que valor y a atravesar el espejo con las narices por delante. ;)

 
At 8:27 p. m., Blogger Ordago said...

Que decir del texto? Simplemente impresionante... Aunque lo mio no sea un espejo, si no una pared... Pero rodeada de ese mismo silencio mentiroso que quema por dentro

 
At 10:36 p. m., Blogger Náufrago said...

Espejo o pared... siempre nos devuelve ese eco que resulta imposible no escuchar.

 
At 11:17 p. m., Blogger Mara said...

Si porque el espejo o la pared se me viene encima y si quito las manos que lo frenan y me tapo los oidos para evitar el eco, se me va a caer encima.
En mi caso la presion se debe a que del otro lado viene alguien empujando y nos tenemos que cruzar.
Sólo espero ser fuerte y ganar el pulso, que esta vez la pared/espejo caiga de su lado (con el menor daño posible, eso si) y no levantemos otra... que sigamos cada uno por donde tengamos que ir. Aunque le "arranque mis ojos".

Hoy no has actualizado, joooo, :P.

¡Ay va, si tengo identidad, jajaja... gracias!!!

Buenas noches, Naufrago. Me voy a contar estrellas a ver si encuentro la brújula del norte...

 
At 8:51 a. m., Blogger Náufrago said...

A ver si enciendes a tope ese pedazo de faro que he visto que tienes por ahí y deslumbras a quien sea que se quiere cruzar contigo. Besos! :)

 
At 3:14 p. m., Anonymous Esther said...

La tristeza que causa una mentira siempre perdura, aunque lo engañemos con el tiempo, en el corazón permanece, y nos condiciona con voz silenciosa desde el interior.

 

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