martes, noviembre 28, 2006

"Casino Royale", de Martin Campbell

Image Hosted by ImageShack.us A los diez minutos de película, Craig ya ha hecho olvidar a todos los “bonds” del pasado.

Y es que esta nueva aventura del agente secreto empieza de un modo brillante (blanco y negro brillante, de hecho), dando una buena muestra de lo que el espectador se va a encontrar. Esto es: un Bond mucho más ácido que de costumbre, más violento y más vulnerable, especialmente en el aspecto sentimental, aunque esto último se irá comprobando más adelante, en lo que constituye el origen de la dimensión más cínica y endurecida del personaje. Un nuevo Bond, en cualquier caso, al que Craig otorga una presencia que le convierte en la mejor y más fiel representación del personaje de Ian Fleming.

Tras el prólogo, el tema principal del filme, también mostrando una evolución lógica del tipo habitual de canciones dedicadas al personaje, en la voz del gran Chris Cornell. Una canción perfecta para la película y con unos bonitos y “estilosos” títulos de crédito, aunque no pase de discreta en el aspecto estrictamente musical y de la carrera discográfica de Cornell.

Por lo demás, el filme se plantea como una precuela en todos los sentidos y funciona a la perfección. Es un nuevo comienzo auténtico y no un recurso promocional para quienes ya están un poco cansados del personaje y de la saga. Asimismo, se trata de una precuela que no se ciñe únicamente a dejar caer algún que otro guiño a los seguidores de la serie, sino que de verdad profundiza en ese carácter primigenio.

Las secuencias de acción pura y dura son estupendas, pese a que decrezcan ligeramente en cuanto a intensidad y brillantez, las unas con respecto a las otras. Y es que la primera persecución es tan adrenalínica y chispeante, que resulta difícil mantener el nivel. Pese a ello, la secuencia del aeropuerto también es magnífica. Un poco menos el enfrentamiento final en Venecia, sorprendentemente átono.

Es obligado asimismo comentar que todo el tramo que se desarrolla en el casino, con las partidas de cartas y demás, mantiene el mismo nivel de interés y tensión que la acción pura y dura. Y eso es uno de los grandes aciertos de un Martin Campbell que hasta ahora tan sólo se había destacado por ser un hábil perpetrador de secuencias de acción (“Límite vertical” y los dos zorros de Banderas), pero no un cineasta con auténtica enjundia. Sin duda, a partir de “Casino Royale” hay un antes y un después en su carrera.

El apartado villanos: bien el principal y un pelín más flojos los otros dos. Dimitrios no deja de ser una especie de chulillo tipo “Miami Vice” y el señor de la guerra africano… pues es el típico señor de la guerra africano. En cambio, como digo, Le Chiffre es un cabroncete perfectamente odiable. Sus primeros planos en las partidas, sus accesos violentos en la buenísima secuencia de la tortura, etc. le hacen ser un muy digno villano “bondiano”.

En cuanto a las chicas, Eva Green cumple con su papel de chica bond “con fondo” y Caterina Murino no deja de ser la típica aventurilla, sin más. En el caso de Green, está claro que se ha buscado un rostro de los que permanecen, más allá de un cuerpo especialmente llamativo (que también lo tiene). En cualquier caso, la relación de su personaje con Bond constituye otro de los puntales de la película, aunque en el tramo final se haga un exceso de redundancia a la hora de subrayar y anticipar ese final agridulce, con bastante más de amargura que de dulzura. Tal vez se hubiese podido dosificar un poco más el aspecto romántico, en lugar de enfatizarlo tanto al final. Pese a ello, es bien cierto que la esencia más clara de las clásicas aventuras del personaje (y del cine clásico de espías, de hecho) está precisamente en ese último tramo, con las escenas en la playa, o en los canales venecianos.

En definitiva, un excelente modo de recuperar la vitalidad perdida, el de este nuevo comienzo que es a la vez principio y evolución. Ahora lo único que cabe preguntarse es hasta qué punto los artífices de la saga van a ser capaces de mantener el nivel.

5 Comments:

At 8:55 p. m., Anonymous Anónimo said...

No la he visto.

Solo una pregunta. Tú, que la has visto y entiendes de cine. A ver. A mí me encantan Sean Connery y Pierce Brosnan en su papel de Bond. En cambio, odio a Roger Moore.

Si la veo, ¿saldré con buen sabor de boca?

Es que... no me entusiasma ir al cine, e ir para "perder el tiempo"...

 
At 10:21 p. m., Blogger Tyla said...

Que odies a Roger Moore es lo más normal del mundo, no te preocupes. Lo que me extrañaría es que te gustase. Eso sí, no esperes que Daniel Craig se parezca en nada a Connery y Brosnan, porque no tiene nada que ver. Es un Bond mucho más realista y menos elegante. Eso sí, la peli me parece mejor que la mayoría de las que hicieron Connery y Brosnan.

 
At 1:15 p. m., Blogger guionistaconrayban said...

"de Martin Campbell"...
como es posible que le otorgues la autoría de una película de gran estudio al director?
Además, creo que si la película tiene algún estilo es el de Paul Haggis, al que controlaron para limpiar el guión.

Sé que es una forma de hablar, pero hay que acabar con el "una película de ese director" para terminar con ideas equivocadas sobre el cine.

 
At 8:34 a. m., Blogger Tyla said...

Hola.

Es una cuestión de forma, únicamente. Siempre pongo el nombre del director que firma la película, sin tener en cuenta hasta qué punto la peli es "suya" o no. Como comprenderás, no siempre es algo que esté claro. O al menos, tan claro como en este caso.

Saludos.

 
At 10:53 p. m., Anonymous Anónimo said...

Daniel Craig ya se ha perfilado como un buen James Bond con esta película. Pero como todo tiene sus precedentes: en la pretensión de Timothy Dalton de hacer a James Bond más real y más basado en Ian Fleming. Si bien es cierto que este intérprete no lo logró, hoy podemos ver que Daniel Craig lo logró por él, gracias a un recrudecimiento del papel de James Bond en escenas de acción (más que el de Dalton en License to kill), pero más controlado en escenas dramáticas, en contraste con el temperamentalismo de Dalton.

 

Publicar un comentario

<< Home